Un menú rico, fresquito y muy colorido

En agosto hace tanto calor que no tenemos ganas ni de comer, sobre todo si somos nosotros quienes tenemos que preparar el menú detrás de los fogones. Por eso, lo más apetecible son esos platos que podemos organizar el día anterior y meterlos en la nevera para que cuando lleguen nuestros nietos sólo tengamos que pensar en disfrutar de ellos.

1. Ensalada Tropical:

Necesitamos: una piña, pavo, queso emental, bacon, maíz, atún, lechuga, mayonesa y kétchup. Cómo prepararlo: partimos la piña a la mitad y la vaciamos guardando la cáscara para utilizarla después. Pasamos el bacon por la sartén hasta dorarlo y cortamos en pequeños daditos la piña que hemos vaciado, el pavo y el queso y lo ponemos en un bol todo junto. Añadimos el maíz, el atún, en bacon y la lechuga troceada. A parte, preparamos una mezcla abundante de mayonesa y kétchup hasta formar una suave salsa rosa (debe llevar más cantidad de mayonesa) y la mezclamos con todos los ingredientes del bol. Una vez que la mezcla esté hecha, se coloca todo dentro de la cáscara de la piña y se mete en el frigorífico para que esté fresquito a la hora de comerlo. Es un manjar y dejará a nuestros invitados con la boca abierta por la buena presentación.

Necesitamos: una piña, pavo, queso emental, bacon, maíz, atún, lechuga, mayonesa y kétchup. Cómo prepararlo: partimos la piña a la mitad y la vaciamos guardando la cáscara para utilizarla después. Pasamos el bacon por la sartén hasta dorarlo y cortamos en pequeños daditos la piña que hemos vaciado, el pavo y el queso y lo ponemos en un bol todo junto. Añadimos el maíz, el atún, en bacon y la lechuga troceada. A parte, preparamos una mezcla abundante de mayonesa y kétchup hasta formar una suave salsa rosa (debe llevar más cantidad de mayonesa) y la mezclamos con todos los ingredientes del bol. Una vez que la mezcla esté hecha, se coloca todo dentro de la cáscara de la piña y se mete en el frigorífico para que esté fresquito a la hora de comerlo. Es un manjar y dejará a nuestros invitados con la boca abierta por la buena presentación.

2. Pechugas de pollo empanadas y rellenas de queso:

Necesitamos: una pechuga de pollo fileteada, queso en lonchas, pan rallado, huevo, sal y aceite. Cómo prepararlo: se coloca sobre cada filete de pollo una loncha o media de queso y se cubre con otro filete muy fino, más tarde, se rebozan con el huevo batido y el pan rallado (se puede utilizar un palillo para que los filetes no se separen) y se fríen en el momento en que se vayan a comer. Otra opción es tenerlos ya fritos y calentarlos en el microondas antes de sentarse a la mesa. Si queremos freír, además, una patatas, el plato será una exquisitez.

Necesitamos: una pechuga de pollo fileteada, queso en lonchas, pan rallado, huevo, sal y aceite. Cómo prepararlo: se coloca sobre cada filete de pollo una loncha o media de queso y se cubre con otro filete muy fino, más tarde, se rebozan con el huevo batido y el pan rallado (se puede utilizar un palillo para que los filetes no se separen) y se fríen en el momento en que se vayan a comer. Otra opción es tenerlos ya fritos y calentarlos en el microondas antes de sentarse a la mesa. Si queremos freír, además, una patatas, el plato será una exquisitez.

3. Helado de melón y peras:

Necesitamos: medio melón troceado y congelado, tres peras troceadas y congeladas, nata montada sin azúcar, nata líquida, azúcar y un limón. Cómo prepararlo: sacar del congelador la fruta y colocarla en la batidora junto con el azúcar, la ralladura de limón y la nata líquida y triturarlo todo hasta que la fruta se haga puré. Ponerlo en un cuenco y añadir encima la nata montada y una hojita de hierbabuena o una mora para decorar. Lo más importante es meter la fruta pelada y troceada el día anterior en el congelador y el triunfo dependerá del buen gusto a la hora de decorarlo, porque el sabor es delicioso.

Necesitamos: medio melón troceado y congelado, tres peras troceadas y congeladas, nata montada sin azúcar, nata líquida, azúcar y un limón. Cómo prepararlo: sacar del congelador la fruta y colocarla en la batidora junto con el azúcar, la ralladura de limón y la nata líquida y triturarlo todo hasta que la fruta se haga puré. Ponerlo en un cuenco y añadir encima la nata montada y una hojita de hierbabuena o una mora para decorar. Lo más importante es meter la fruta pelada y troceada el día anterior en el congelador y el triunfo dependerá del buen gusto a la hora de decorarlo, porque el sabor es delicioso.

Foto: Google Imágenes

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