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Varices: Más que un problema de circulación

Las varices (o venas varicosas) es una de las enfermedades vasculares más comunes entre las personas de más edad (entre el 15 y el 20 por ciento de los mayores) y de forma muy especial las mujeres.

Pero comencemos por el principio… Las varices son las dilataciones de las venas que se producen cuando los vasos sanguíneos se debilitan o una o más de las válvulas de los vasos sanguíneos deja de cerrar correctamente, volviéndose sinuosas y generando problemas en la circulación sanguínea que pueden llegar a perjudicar la salud, aunque lo más destacable es la incomodidad de sus síntomas como la pesadez de piernas, calambres, picores o incluso fuertes dolores, todos ellos más acusables en épocas de calor y sol fuerte, ya que tienen un efecto dilatador sobre las venas que provoca un aumento de molestias.

Entre los factores que pueden contribuir a la aparición de las varices están la presión arterial alta, el tabaquismo, la obesidad y variable que no podemos controlar como la predisposición por la herencia, el envejecimiento o los cambios hormonales.

Teniendo en cuenta esto no es difícil deducir que una buena prevenciónpara la aparición de las varices pasa por controlar el peso, llevar una alimentación equilibrada (especialmente rica en fibra) realizar a diario ejercicio (caminar, correr, ir en bicicleta…) y evitar prendas de vestir ajustadas, los zapatos de tacón y pasar estar de pié durante mucho tiempo. Estas pautas también son válidas cuando las varices son ya una realidad, aunque es aconsejable que en ese caso el ejercicio no sea fuerte. Además, si estamos expuestos al sol y al calor es recomendable usar protecciones solares altas, caminar sobre la arena o bañarse de forma repetida si estamos en la playa y ducharse en agua fría varias veces, aplicándose crema hidratante tras la ducha.

Las varices, cuando son de un tamaño pequeño, pueden suponer poco más que un problema estético acompañado de pequeñas molestias como pesadez de piernas. Sin embargo la cosa se complica conforme aumenta su tamaño. Así, en el caso de varices medianas pueden llegar a provocar flebitis dolorosas o sangrados, y las grandes afectar de forma muy seria a la salud, siendo necesario el tratamiento quirúrgico para evitar la formación de úlceras e, incluso, trombosis venosa -cuando un coágulo de sangre obstruye una vena-.

Por lo que al tratamiento de las varices se refiere hay que destacar los importantes avances producidos en los últimos años, surgiendo diferentes técnicas:

  • Cura Chiva: se realiza con anestesia local y sin ingreso, siendo la estrategia menos agresiva y la más estética posible.
  • Técnica muller: mínima incisión con extracción de la variz.
  • Microespuma: introducción en las varices de una espuma esclerosante de baja concentración que secará las varices.
  • Crioesclerosis: se inyecta en las varices una sustancia química esclerosante, a -80 ºC, que elimina las varices quemándolas mediante el frío.
  • Láser.

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