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Ideas originales para reciclar con mucho gusto

El pasado año, se reciclaron en España 1´3 millones de toneladas de envases ligeros, plásticos, latas, briks, cartón y de papel logrando una tasa de reciclado de casi el 75%, lo que nos sitúa entre los primeros países de Europa en esta materia (La UE marca como objetivo llegar al 55%) según datos de Ecoembes.

Se trata de una gran noticia, pero nuestro compromiso con el medio ambiente no se puede quedar aquí y esta buena racha debe continuar. Por eso, es importante concienciar a todo el mundo y educar a los más pequeños con esos valores. Nuestros nietos son ”esponjas” a la hora de aprender y de ellos y de nosotros depende que el mundo sea un lugar limpio, sostenible y confortable en el futuro.

Hoy es el día mundial del reciclaje y navegando por Internet hemos encontrado 4 ideas de reciclaje creativo que te van a encantar, sobre todo porque puedes llevarlas a cabo con materiales caseros y junto a tus nietos:

1. Escalera que se convierte en estantería, mesita de noche o toallero:

La vieja escalera de madera que tenemos detrás de una puerta o directamente en el trastero pasará a mejor vida, y sobre todo a una vida mucho más lucida que la que tenía hasta ahora. Lo primero que tenemos que ver es el tamaño. La altura es importante a la hora de decidir el uso que le vamos a dar sin estrujarnos demasiado el cerebro. Las más altas son perfectas como toallero o estantería, las más pequeñas podemos utilizarlas como mesita de noche en el dormitorio o como mesilla auxiliar en el salón. Para ello, tenemos que ser un poco ingeniosos, lo primero es abrirla, lijarla bien y elegir el colores o colores que queremos utilizar para pintarla. En la variedad está el gusto: habrá quien decida hacer dibujos en ella, otros las pintarán de un solo color, dos colores, tres o directamente multicolor. El caso es seleccionar aquellos colores que nos vayan con la decoración del lugar donde vayamos a colocarla. Después de pintarla, es bueno dejarla secar en un lugar bien ventilado al menos 24 horas para despuçes, cuando esté bien seca, proceder a darle una mano de barniz que mantenga la pintura y proteja la madera.

La vieja escalera de madera que tenemos detrás de una puerta o directamente en el trastero pasará a mejor vida, y sobre todo a una vida mucho más lucida que la que tenía hasta ahora. Lo primero que tenemos que ver es el tamaño. La altura es importante a la hora de decidir el uso que le vamos a dar sin estrujarnos demasiado el cerebro. Las más altas son perfectas como toallero o estantería, las más pequeñas podemos utilizarlas como mesita de noche en el dormitorio o como mesilla auxiliar en el salón. Para ello, tenemos que ser un poco ingeniosos, lo primero es abrirla, lijarla bien y elegir el colores o colores que queremos utilizar para pintarla. En la variedad está el gusto: habrá quien decida hacer dibujos en ella, otros las pintarán de un solo color, dos colores, tres o directamente multicolor. El caso es seleccionar aquellos colores que nos vayan con la decoración del lugar donde vayamos a colocarla. Después de pintarla, es bueno dejarla secar en un lugar bien ventilado al menos 24 horas para despuçes, cuando esté bien seca, proceder a darle una mano de barniz que mantenga la pintura y proteja la madera.

2. Raquetas de tenis que se transforman en originales espejos:

Las raquetas, como casi todo, también pasan de moda y en muchos hogares es frecuente encontrar algunas piezas de madera casi de coleccionista que llevan años sin utilizarse pero que con algún que otro retoque pueden quedar estupendas en algún rincón de nuestra casa. Para ello, solo necesitamos cortar las cuerdas que llevan en su interior y comprar un espejo que rellene el lugar exacto en el que iban las cuerdas. De esta manera, lo pegaremos bien en la parte posterior de la raqueta, de tal manera que esta sirva de marco. Es importante utilizar un buen pegamento y dejarlo secar las horas que sean necesarias antes de colgar nuestro nuevo objeto de decoración. El resultado es de lo más original y seguro que más de uno se enamora de él.

Las raquetas, como casi todo, también pasan de moda y en muchos hogares es frecuente encontrar algunas piezas de madera casi de coleccionista que llevan años sin utilizarse pero que con algún que otro retoque pueden quedar estupendas en algún rincón de nuestra casa. Para ello, solo necesitamos cortar las cuerdas que llevan en su interior y comprar un espejo que rellene el lugar exacto en el que iban las cuerdas. De esta manera, lo pegaremos bien en la parte posterior de la raqueta, de tal manera que esta sirva de marco. Es importante utilizar un buen pegamento y dejarlo secar las horas que sean necesarias antes de colgar nuestro nuevo objeto de decoración. El resultado es de lo más original y seguro que más de uno se enamora de él.

3. Construir una mesa de ordenador con un palé:

Parece complicado imaginarlo, pero la realidad es que con un poco de paciencia y otro poco de imaginación es posible y el resultado puede ser llamativo y muy práctico. Para ello, es necesario un palé y una tabla de madera cuyas medidas sean el largo del propio palé por 60 centímetros de ancho y unos 2 centímetros de alto. Una vez tengamos el palé lo lijaremos bien y lo pintaremos del color que más nos guste o que más nos pegue con el lugar donde vamos a colocar la nueva mesa del ordenador. Incluso podemos dejarlo color madera simplemente lijándolo bien y dándole un par de manos de barniz. Haremos lo mismo con la tabla para que quede con el mismo color que el palé o con un color que combine con él. Una vez que ambas piezas estén completamente secas, pegaremos con una buena cola la tabla por la parte del alto a la parte horizontal del palé. De tal manera que entre uno y otro se forme un ángulo recto. Una vez que todo esté seco podemos colocar unas tablas más pequeñas sobre la parte superior del palé y de la propia tabla como decoración.

Parece complicado imaginarlo, pero la realidad es que con un poco de paciencia y otro poco de imaginación es posible y el resultado puede ser llamativo y muy práctico. Para ello, es necesario un palé y una tabla de madera cuyas medidas sean el largo del propio palé por 60 centímetros de ancho y unos 2 centímetros de alto. Una vez tengamos el palé lo lijaremos bien y lo pintaremos del color que más nos guste o que más nos pegue con el lugar donde vamos a colocar la nueva mesa del ordenador. Incluso podemos dejarlo color madera simplemente lijándolo bien y dándole un par de manos de barniz. Haremos lo mismo con la tabla para que quede con el mismo color que el palé o con un color que combine con él. Una vez que ambas piezas estén completamente secas, pegaremos con una buena cola la tabla por la parte del alto a la parte horizontal del palé. De tal manera que entre uno y otro se forme un ángulo recto. Una vez que todo esté seco podemos colocar unas tablas más pequeñas sobre la parte superior del palé y de la propia tabla como decoración.

4.Una estantería antigua y fea convertida en casita de muñecas o librería:

Todos tenemos una vieja estantería que ya no pega con la decoración de la casa y que sólo almacena cosas que no utilizamos ¡Es buen momento para hacer limpieza y tirar aquello que no sirve para nada y reutilizar lo reciclable! Una vez que la estantería esté vacía quitaremos algunas de las baldas y colocaremos las otras con cierto estilo. La colocación variará dependiendo de para qué vayamos a utilizar la nueva estantería. Con dos de las baldas que hayamos quitado construiremos un tejado en la parte superior de la antigua estantería. Cuando todo esté bien pegado, baldas y tejado, procederemos a lijarla entera y pintarla del color que más nos apetezca, después lo dejaremos secar y pasaremos a barnizarlo. Una vez seco (debemos dejarlo entre 24 y 48 horas según la pintura que utilicemos) podremos colgarla y colocar en ella lo que queramos.

Todos tenemos una vieja estantería que ya no pega con la decoración de la casa y que sólo almacena cosas que no utilizamos ¡Es buen momento para hacer limpieza y tirar aquello que no sirve para nada y reutilizar lo reciclable! Una vez que la estantería esté vacía quitaremos algunas de las baldas y colocaremos las otras con cierto estilo. La colocación variará dependiendo de para qué vayamos a utilizar la nueva estantería. Con dos de las baldas que hayamos quitado construiremos un tejado en la parte superior de la antigua estantería. Cuando todo esté bien pegado, baldas y tejado, procederemos a lijarla entera y pintarla del color que más nos apetezca, después lo dejaremos secar y pasaremos a barnizarlo. Una vez seco (debemos dejarlo entre 24 y 48 horas según la pintura que utilicemos) podremos colgarla y colocar en ella lo que queramos.

Foto: Google Imágenes

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