Festival del cachivache

Todos acabamos acumulando en casa menaje de cocina que no utilizamos, pese a que en su momento nos pareciera una idea excelente hacernos con él. También puede proceder de regalos tirando a desafortunados o de modas que una vez pasadas dejaron su rastro de “trasto-grande-y-aparatoso-que-da-pena-tirar”. Sin embargo, también hay mucho menaje curioso y divertido, que aunque no sea de utilidad diaria, hace gracia poseer.

Hoy te presentamos una selección de artefactos que quizás no te saquen de ningún apuro cuando te pongas a los fogones (o sí), pero con el que seguro que sorprenderás a las visitas.

1. ¡Malditos spaghetti! No hay quien los enrolle con soltura y siempre acaban soltándose, salpicando y jugándonosla. Pero que no cunda el pánico: por diez dólares podemos comprar ya el tenedor automático que los convierte en un apetitoso y compacto embrollo. Además, en bonitos cuadrados que recuerdan al mantel de una auténtica trattoria italiana.

 


        




2. La prohibición de hacer fuego durante el verano ha puesto feo eso de asar costillas en el campo. Y no todos tenemos uno de esos jardines de película americana en el que celebrar magníficas barbacoas. Ahora, resignarse nunca. Para eso tenemos estas macetas-parrilla que además vienen escondidas en macetas y caben en cualquier rincón de la terraza. Sólo tendrás que tener cuidado con el tamaño del entrecot…

 



3. La silicona ha entrado con fuerza en el mundo del menaje. Recipientes estancos y ligeros para meter en el horno, transportar la comida y guardarla en la nevera. Sin embargo, también ha dado pie a excesos, como este “imprescindible” portabananas. Por increíble que parezca, se han vendido un millón de ellos.


 



4. Eso de las aceitunas rellenas es una cosa muy española. Pero es verdad que a veces las anchoas o los pimientos que han metido dentro son muy dudosos. Ningún problema: con los rellenadores de aceitunas podemos ya meter nuestras propias pastas y sorprender a propios y extraños con sabores inesperados. Y por menos de 20 euritos.

 

           

5. La verdad es que hay utensilios tan extraños que si no nos explicasen para que sirven no lo adivinaríamos nunca. Algunos tienen incluso una presencia siniestra.

 

           

 

 

6. Este exprimidor de limones, sin ir más lejos, parece un instrumento de tortura. Y en cierto modo lo es: está pensado para que su forma recorra hasta el último recoveco y extraiga así todo el jugo.

 

Dejando a un lado el sentido más práctico, ¿a qué ‘cocinillas’ no le gustaría al menos probar alguno de estos artilugios?

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