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Los perros como terapia complementaria a la medicina

Los perros se han convertido en una excelente terapia complementaria a la medicina en muchos hospitales. Evidentemente, no se trata de perros normales, sino de unos animales especialmente adiestrados y acreditados para la asistencia y el cuidado de las personas, que han pasado rigurosos exámenes para que no exista ningún riesgo ni puedan transmitir ninguna enfermedad a los pacientes o sus acompañantes.

Al principio, algunos sanitarios se mostraban reticentes con este programa ya que argumentaban aspectos negativos como que los animales pudieran contagiar alguna infección a los enfermos, problemas de alergias entre los pacientes o algún tipo de fobia, pero tras más de siete años en los que estos compañeros peludos lo único que han transmitido en los diferentes centros ha sido cariño y mejoras en la salud, cada vez es más frecuente verles por los pasillos de los hospitales visitando, cuidando y curando a muchas personas.

El Hospital de Sant Joan de Deu en Barcelona fue el primero en España que quiso implantar esta técnica allá por el año 2009 tras unas jornadas sobre humanización celebradas en el centro y a las que asistieron especialistas de un hospital de Florencia (Italia) pionero en la terapia con perros en Europa. Desde entonces, estas terapias sólo han aportado beneficios entre los enfermos, algo que ha hecho que la idea se haya extendido por otros hospitales de nuestro país.

Es el caso de Madrid, en el Hospital de Torrejón ya llevan 4 años trabajando con perros sobre todo en las unidades con niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad, ancianos con depresión, adultos con esquizofrenia y jóvenes con psicosis. Sólo la UCI, los quirófanos y la unidad de neonatos les están vetados a estas amables mascotas.

Es increíble como estos animales son capaces de ayudar tanto. En el caso de los mayores con enfermedades mentales o problemas neurológicos consiguen reducirles considerablemente las dosis de algunos de sus medicamentos. Para aquellos que han sido operados de la rodilla o de la cadera, por ejemplo, son una excelente ayuda en su rehabilitación ya que les dan seguridad a la hora de mantenerse en pie y les gusta la sensación de estar acompañados que tienen con ellos. El bienestar de los pacientes es inmediato y no solo lo notan los médicos sino también ellos mismos y sus familiares.

Los perros les aportan tanto cariño, que su estado de ánimo cambia solo con verles. Les hacen disfrutar de un momento que podría ser malo en el hospital, pero que gracias a la compañía de estos inteligentísimos canes, se convierte en toda una experiencia.

Los animales estimulan, dan cariño y seguridad, protegen, cuidan, hacen compañía y son capaces de transmitir amor infinito a cambio de una simple caricia. Son agradecidos por naturaleza y nos demuestran, cada día y en millones de situaciones, que tienen más humanidad que muchas personas y ningún ejemplo mejor que estas terapias en los hospitales ayudando a quienes lo necesitan sin poner una mala cara y casi sin esfuerzo. Ojalá el ser humano aprendiera algunas cosas de los perros… y ojalá estas terapias se extiendan por muchos hospitales porque de seguro sólo traerán cosas buenas.

Foto: Google Imágenes

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