La cabalgata de Reyes es, sin duda, uno de los acontecimientos más entrañables del año. Muchas son las familias que cumplen con la tradición de acercarse a ver pasar las carrozas de sus majestades, engalanadas de la cabeza a los pies para hacer las delicias de los más pequeños de la casa.
Ciertamente, el de Reyes es uno de los días más emocionantes del año para los niños y en la tarde previa -cuando los nervios empiezan a aflorar- asistir a la cabalgata es más que una mera costumbre en nuestro país.
Si estáis pensando en asistir con vuestros hijos o nietos, os aseguramos que no os arrepentiréis -ver las caras de ilusión de los pequeños es algo que no tiene precio- pero, también, os recomendamos que os arméis de paciencia. Las aglomeraciones pueden desesperar a cualquiera, sobre todo en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla; donde las calles cortadas o los problemas de transporte suelen repetirse año tras año.
Para ayudaros a evitar pequeños disgustos, hemos elaborado una breve lista de recomendaciones o sugerencias a tener en cuenta si se va a asistir al evento:
- Usar el transporte público. Aparcar es tarea de locos y más desde que existen las zonas de estacionamiento regulado ¡quién va a estar pendiente de que le caduque el ticket cuando se está esperando el paso de sus Majestades!
- Buscar un sitio con visibilidad. No olvidemos la corta estatura de nuestros pequeños y los posibles dolores de espalda que podemos sufrir durante las jornadas posteriores por haber tenido que sujetarles en brazos durante todo el desfile. Los más profesionales suelen llevar artilugios elevadores, como escaleras, a fin de no perder detalle.
- Abrigarse bastante y llevar calzado cómodo. Aunque, según las previsiones meteorológicas, se espera que mañana haga un buen día asistir a este evento implica pasar varias horas de pie a la intemperie.
- Llevar un caza-recompensas. Es decir, algún tipo de envase donde guardar los dulces con los que nos obsequia la corte real. Algunos asistentes bastante avispados suelen llevar paraguas para recoger al vuelo un mayor número de golosinas, sin embargo, no debemos olvidar que esta práctica -aunque muy efectiva- puede llegar a molestar a otros espectadores.
- Informarse. No sólo del programa de actos que acompaña a la cabalgata, que suele ser muy interesante y atractivo para los pequeños; sino también de cuestiones de primera necesidad para los niños, tales como dónde hay un cuarto de baño cercano o un servicio de asistencia sanitaria.
Esperamos que abuelos, hijos y nietos disfruten de este día tan familiar con la ilusión que lo caracteriza y, en el caso de que no se animen a ver la cabalgata en directo, no renuncien a reunirse juntos para ver la retransmisión por TV.









