Las cometas son para la primavera

Llega la primavera y con ella las ganas de estar en la calle y disfrutar del aire libre, antes de que el sofocante calor veraniego nos quite las ganas de casi todo. Muchos mayores utilizan gran parte de su tiempo libre en el cuidado de sus nietos y, por eso, de vez en cuando nos gusta recomendar en esta sección alguna actividad con la que mayores y pequeños se diviertan y que, de paso, sea beneficiosa para ambos.

Hoy queremos hablaros del antiquísimo arte de volar cometas, una actividad que puede considerarse mucho más que un simple juego y que en el transcurso de los siglos ha llamado la atención de científicos, filósofos, militares o ingenieros. Y es que su técnica, relativamente complicada, tiene infinidad de aplicaciones más allá del siempre uso recreativo y no siempre ha sido un elemento infantil, como bien nos desvela el famoso cartón para tapiz de Goya, dedicado a este divertimento.

El origen de este entretenimiento se sitúa en China, hace más de 3000 años. Desde entonces han jugado un importante papel en nuestras vidas, aunque casi siempre pasando desapercibidas. Gracias a ellas, en 1752, Benjamin Franklin pudo probar que los rayos son descargas eléctricas; a lo largo de la historia se han usado a menudo con fines militares y sus aplicaciones son tantas, y tan variopintas, que incluso pueden usarse para pescar o para tomar imágenes aéreas.

Para que una cometa funcione, su estructura tiene que estar realizada teniendo en cuenta algunos principios básicos de vuelo. El abuelo puede explicárselos a los niños que, sin darse cuenta, ir aprendiendo ciertas nociones sobre aerodinámica, asimilando además conceptos propios de la física, relativos a cuestiones como la velocidad o la resistencia. Volar una cometa requiere agilidad y destreza, fomenta virtudes como la perseverancia y, como todas las actividades que se realizan al aire libre, te permite estar en contacto con la naturaleza.

Un plan perfecto para que abuelos y nietos compartan un rato de juego activo, dinámico y creativo.

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