Cuando acudimos a hacer la compra al supermercado, confiamos en que los alimentos se encuentran dispuestos en el ambiente más óptimo y de la manera más eficaz para su conservación. Sin embargo, unos investigadores de la Universidad de La Rioja han descubierto, a través de un estudio publicado en la revista Journal Science of Food and Agriculture, que las condiciones a las que están expuestos los alimentos acortan su vida hasta un 60%.
Las luces fluorescentes que iluminan este tipo de establecimientos y los envases de los alimentos son las principales causas de que se estropeen antes. Estos científicos han comprobado que el color se ve más afectado por la luz artificial en el caso de vegetales no pigmentados, como la coliflor, el espárrago, el puerro o la parte blanca de la acelga, mientras que en los vegetales verdes, la parte más deteriorada es la textura. Por ello, aconsejan recurrir a productos poco procesados.
Para la investigación se iluminaron diferentes tipos de envases de plástico de verduras pigmentadas y no pigmentadas y vieron que acumulaban atmósfera con más dióxido de carbono y menos oxígeno que los que se conservaban, con el mismo plástico, en la oscuridad. Precisamente, esto ocurre porque los vegetales continúan vivos, con luz respiran más pero el plástico que los envuelve no transpira lo suficiente.
En estas condiciones, estos vegetales no deberían permanecer en las estanterías de los supermercados más de dos semanas. Además, aconsejan adquirir las verduras no envasadas y si lo están, comprobar cuánto tiempo llevan en los estantes del super.
Las luces fluorescentes que iluminan este tipo de establecimientos y los envases de los alimentos son las principales causas de que se estropeen antes. Estos científicos han comprobado que el color se ve más afectado por la luz artificial en el caso de vegetales no pigmentados, como la coliflor, el espárrago, el puerro o la parte blanca de la acelga, mientras que en los vegetales verdes, la parte más deteriorada es la textura. Por ello, aconsejan recurrir a productos poco procesados.
Para la investigación se iluminaron diferentes tipos de envases de plástico de verduras pigmentadas y no pigmentadas y vieron que acumulaban atmósfera con más dióxido de carbono y menos oxígeno que los que se conservaban, con el mismo plástico, en la oscuridad. Precisamente, esto ocurre porque los vegetales continúan vivos, con luz respiran más pero el plástico que los envuelve no transpira lo suficiente.
En estas condiciones, estos vegetales no deberían permanecer en las estanterías de los supermercados más de dos semanas. Además, aconsejan adquirir las verduras no envasadas y si lo están, comprobar cuánto tiempo llevan en los estantes del super.









