Escritos de abuelas y abuelos educadores

No se lo digas a mamá“. Cuántas veces habrán oído esa frase de la boca de sus nietos los miles de millones de abuelos que se mueven por el globo. La relación entre estas dos generaciones -que, pese a estar muy separadas en el tiempo, en cierto modo comparten un espíritu muy parecido- son, sin duda, muy especiales. Pero, a veces, también son complicadas; los niños y los adolescentes no son fáciles de criar -quién iba a saberlo mejor que los abuelos- y en ocasiones los “mayores” de la familia se encuentran ante situaciones difíciles, en las que ya no tienen la última palabra.

Ya dice el refrán que “mal de muchos, consuelo de tontos”; y es que estas situaciones son comunes en casi todas las familias, por eso nunca viene mal de vez en cuando compartirlas con alguien en la misma situación o incluso leerse un libro de historias contadas para abuelos, por abuelos. Por eso, hoy queremos recomendar la lectura de “No se lo digas a mamá”, un texto emotivo, entrañable y muy real en el que encontramos testimonios de abuelos y abuelas que nos relatan de forma sencilla cómo viven el nuevo rol familiar que han asumido desde que nacieron sus nietos. Editado por Grao en el año 2010, es texto nos expone que cada caso es único y cada abuelo tiene su papel; pero todos nos demuestran que, pese a las dificultades, es posible volcarse y disfrutar plenamente de los nietos.

Queremos subrayar especialmente una perspectiva común que se desprende de todos los testimonios y que, sin duda, puede ser de gran ayuda para “abuelos novatos” o para aquellos que todavía no hayan encontrado del todo su lugar en el papel de abuelo: todos coinciden en que, al final, ser abuelo es como la vida misma, “Cada cual pasa y entrega lo que sabe, lo que tiene y lo que es”.

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