Estamos a pocos días de celebrar la Navidad, una época del año que, si por algo se caracteriza, es por ser una de las más familiares. Aunque este es su principal rasgo, posiblemente lo segundo más llamativo de estas fechas sea la cantidad de regalos que intercambiamos con nuestros seres queridos, siendo los más pequeños de la casa quienes más disfrutan de la magia de los Reyes Magos y de Papá Noel.
Los abuelos, que siempre tendemos a mimar a los pequeños, queremos, más que nunca, acertar con nuestros presentes. La labor no resulta nada fácil; por lo general, nuestros nietos ya tienen de todo y, lo más común entre las nuevas generaciones es que valoran bastante poco sus propiedades y casi todos sus juguetes se han convertido en objetos de “usar y tirar”; una mentalidad que contrasta llamativamente con la de hace 40 años y que nosotros todavía podemos contribuir a cambiar, en la medida de lo posible.
Así las cosas, a la hora de regalar, es mejor apostar por los juguetes creativos, originales y que incentiven lo más posible las capacidades del niño. Aunque, a priori, pueda parecer que no les interesan este tipo de juegos -que normalmente no se encuentran en los catálogos tradicionales- lo cierto es que, si se escogen con cuidado, pueden contribuir a convertirse en todo un descubrimiento para los pequeños. A continuación te comentamos algunas ideas que pueden triunfar:
- Un libro: prueba con ese clásico de la literatura que te cambio la infancia; si a ti te hizo soñar, también puede transformar a tu nieto.
- Manualidades: tejer, coser, hacer maquetas, pintar… incentiva las actividades creativas de toda la vida. Propician la imaginación y la destreza manual, y puede que abran las puertas de la futura vocación de tus nietos.
- Un instrumento de música: una vez más, ayuda a que tu nieto desarrolle su lado creativo. Esto también mejorará su capacidad para aprender otros idiomas; al fin y al cabo, la música es un lenguaje.
- Deporte: las nuevas generaciones son sedentarias; regala un balón, unos patines o una bici y haz que cambien la videoconsola por el ejercicio.









