Comprar sin cansarse

El comprador acaudalado de antaño, o el que sin serlo tanto no renunciaba a permitirse algunos caprichos de moda y complementos, solía tener que aprovechar visitas a las capitales internacionales de la moda para conseguir ese modelo recién salido o ese producto del que ni tan siquiera había tiendas en su lugar de origen.

Más tarde, los escaparates de París, Nueva York y Milán se globalizaron e internet puso las cosas un poco más fáciles. Pero eso no significa que las tiendas físicas más exclusivas no se guarden todavía hoy armarios que sólo se abren a quienes visitan sus comercios in situ o bien que haya productos de los que uno se haya encaprichado en una revista, pero que no tenga manera de adquirir por falta o un punto de venta cercano.

Clever&Cool es la web de compras por encargo que se ocupa de esas gestiones trabajosas para descubrir dónde se puedo encontrar eso que buscábamos y enviárnoslo al lugar que haga falta. Su promesa es mandarnos un presupuesto sin compromiso en 48 horas desde la recepción de nuestra demanda. Siempre productos auténticos y en ocasiones realmente difíciles de obtener por vías convencionales como ese modelo de bolso que una marca sólo ha sacado a la venta en Japón o esa gamma de productos para los que hay enormes listas de espera. De hecho, entre los logros que Clever&Cool se apunta en su haber, figura un bolso de Valentino del que sólo se fabricaron unos pocos prototipos y que consiguió para satisfacer una petición. También dispone de ediciones limitadas a sus clientes de productos como relojes de Bulgari y otros “más difícil todavía”.

La agencia secreta es otra empresa que desempeña parecidas funciones en España, con el atractivo añadido de ofrecer también en su “catálogo” de peticiones posibles productos gourmet como rones de altísima gama o puros sólo obtienen los fumadores con buenos contactos.

A veces, sin embargo, no es falta de tiempo o posibilidad de pasearse por los mejores bulevares comerciales lo que dificulta llenar los vestidores, sino de seguridad en el propio criterio, gusto o conocimiento de dónde encontrar aquello que nos sienta mejor. Es para suplir esas carencias que se ha desarrollado la profesión de “personal shopper”, un experto en todas estas lides que se encarga de seleccionar tiendas, ayudarnos a escoger la ropa y ocuparse de las gestiones más fatigosas como pagos, encargos, arreglos y transportes. En ocasión son las mismas grandes tiendas quienes ponen el asistente al servicio del cliente, pero lo más común es contratar uno propio, ya sea independiente o empleado por una agencia especializada.

Ahora ya sabes el secreto que se esconde detrás del estilo y elegancia de más de una famosa: hay alguien a quien se pague para que piense en él.

Comentarios

Deja un comentario