Si la semana pasada os informábamos de ciertos cambios propuestos por el Ministerio de Justicia, con el fin de reformar la Ley del Aborto y la del Menor, en esta ocasión nos referiremos a las iniciativas anunciadas por el Ministerio de Cultura y Educación, en cuya cabeza encontramos a José Ignacio Wert.
Ayer se hicieron públicos algunos de los cambios que el nuevo Ministro de Educación y Cultura tiene previstos para esta legislatura. Por un lado, se ampliará la duración del Bachillerato, que pasará a tener de dos a tres años, reduciendo a tres cursos los estudios de ESO y manteniendo la obligatoriedad de formarse hasta los dieciséis años. Además, el Gobierno se propone revalorizar y revitalizar la institución docente y es que, para Wert, “es el momento de replantear el sistema de acceso a la carrera docente y sustituirlo por otro que garantice el acceso de los mejores docentes. Tenemos que atraer a los mejores docentes” de este modo, según el ministro, los buenos docentes se verán recompensados y se dará un paso al frente en su reconocimiento como figuras públicas.
El inglés y la mejora de la universidad son otras de las dos prioridades de esta reforma que, según Wert es absolutamente necesaria dado el declive educativo en el que nuestro país se encuentra inmerso. En este sentido, la educación bilingüe se establecerá desde el segundo ciclo de infantil, hasta bachillerato; dejando de estudiar inglés para “estudiar en inglés”.
Sin embargo, la reforma más controvertida ha sido, una vez más, la que afecta a la asignatura de “Educación para la Ciudadanía” que, a partir de ahora, se llamará “Educación Cívica y Constitucional”. Su contenido irá orientado a la formación de ciudadanos “libres y responsables con capacidad de ser sujetos activos” y se basará estrictamente en las directrices que se extraen de la Constitución, obviando contenidos polémicos y controvertidos que, para muchos, estaban más cerca del adoctrinamiento que de la educación.









