No es la primera vez que las tendencias de la pasarela entran de pleno en el hogar, de hecho, se ha convertido en un clásico durante los últimos años y ya casi no llegamos a distinguir en cuál de los dos ámbitos se pusieron de moda primero ciertas cosas. Así, hemos podido encontrar “animal print” o “estampados étnicos” en colchas, cojines, vestidos, tapicerías o zapatos; un hecho que nos hace reflexionar sobre cómo nuestro hogar puede llegar a convertirse en un reflejo de nosotros mismos. En esta ocasión, las rayas son las protagonistas del momento. Probablemente esta moda se desprenda del furor por el estilo marinero que ha arrasado durante las últimas temporadas. Sin embargo, las rayas son, en el hogar, un motivo de lo más clásico que, esta temporada, se reinventa para mostrarnos su cara más sobria, pero también la más alegra y divertida. En espacios sobrios y de aire minimal, encontramos franjas uniformes de tamaño generoso, en tonos bicolor; principalmente blancos o crudos, combinados con marrones, grises, azules oscuros o tostados. Son una opción perfecta para conseguir que una estancia adquiera un aire sofisticado sin realizar grandes cambios o invertir demasiado. La cara más alegre de la raya se repite constantemente en los tapizados de pequeños muebles. Una idea interesante para dejarse llevar por esta tendencia es renovar alguna butaca -mejor si es de corte clásico e incluso una antigüedad- tapizándola con una tela de estampado multirrayas en tonos alegres; seguro que de cara a la primavera se convertirá en el centro de todas las miradas de quienes visiten tu hogar. Los expertos en decoración recomiendan que nunca se use en exceso un estampado muy recargado, aunque sea de rayas, dentro de una misma estancia y complementarlo siempre con objetos y muebles neutros, para no conseguir un resultado kitsch.










