No ha pasado ni una semana desde el estreno de este 2012 y ya la gran mayoría estamos haciendo números. Y es que si la economía del país no pinta bien, no digamos la de nuestros hogares, especialmente después de las subidas de bienes y servicios básicos, que ya son tan tradicionales como la cuesta de enero.
De momento este año se pagarán más impuestos. El primero, el IRPF, que afectará especialmente a las clases medias, a pesar de la inclusión de un nuevo tramo específico para las rentas más altas, así que los asalariados verán cómo su nómina mengua a partir del mes que viene. Como media, a cada declarante le costará unos 222,5 euros anuales. A los trabajadores que ganen 17.707 euros anuales brutos o menos se les aplicará un gravamen extraordinario que les restará 52,7 euros de media al año. Mientras, los que perciben entre 17.707 y 33.007 euros brutos al año, deberán abonar unos 180 euros más al año y quienes ganan entre 33.007 y 53.407 euros brutos pagarán 448 euros de media; los que cobran entre 53.407 y 120.000 euros, pagarán 1.153 euros al año, y así hasta quienes perciben al menos 300.000 euros. Estos últimos, a los que se les aplicará un gravamen extra del 7%, verán menguar su salario unos 13.485 euros en 2012.
También el ahorro se verá afectado por mayores cargas impositivas, castigando a los ahorradores, que por otro lado han crecido en los últimos tiempos (se ha situado en el 10,9% de su renta disponible en el tercer trimestre del 2011). Así, los 12 millones de ahorradores que declaran tener menos de 6.000 euros (el 95,5%) tendrán que abonar un impuesto extra de 30 euros de media al año. Esta cantidad asciende hasta 352 euros en el caso de quienes tengan entre 6.000 y 24.000 euros acumulados. Por último, para quienes hayan ahorrado más de 24.000 euros, la media a pagar en 2012 será de unos 6.264 euros.
Siguiendo con los impuestos, el de Bienes inmuebles (IBI) también se incrementará: el 50% de las viviendas de mayor valor catastral, mientras que se aplicará un tipo progresivo (del 10% al 4%) dependiendo de la antigüedad de la última revisión catastral.
También los que se lancen a la carretera verán cómo sus gastos se disparan. Por un lado aumenta el Impuesto de Hidrocarburos, que se cobra a los transportistas profesionales tanto de viajeros como de mercancías. Además, el peaje de las autopistas dependientes de
También el Euríbor, índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas en España, ha cerrado el año en el 2,004%, es decir, el mínimo en tasa mensual desde el pasado mes de marzo (1,924%), aunque sigue estando casi medio punto porcentual por encima del mismo mes de 2010, lo que implica una subida media de unos 30 euros mensuales.
Por lo que a los transportes públicos se refiere, en Barcelona ya se ha encarecido
Las tarifas de gas natural se incrementan, de modo que, por ejemplo, los usuarios acogidos a tarifa regulada, unos 3 millones, verán incrementada su factura un 0,5 % de media.
Correos subirá también un 2,86% el precio de los sellos para el envío nacional de cartas y tarjetas postales normalizadas y de hasta
Mientras que se mantienen los precios del butano, la luz y la cuota de abono que cobra Telefónica. Pero ya se ha avisado de que en marzo volverán a revisarse todas las tarifas energéticas. A esto se suma que el 2011 se cierra, previsiblemente, con una inflación del 2,4% en tasa interanual después de haberse situado en el 2,9% en noviembre, una cifra superior a algunos de los aumentos que registrarán servicios.
Entre los pocos consuelos que quedan es el respiro que a las economías domésticas les da la alimentación, ya que la cesta de la compra de productos de alimentación se encareció de forma moderada en 2011, un 0,6% de media, es decir, por debajo del IPC. Este ‘aumento moderado’ se explica por la reducción en un 12,6%de los precios las frutas y hortalizas.
Pero parece que seguimos haciendo de tripas corazón y algunas comunidades ya han empezado las rebajas con cierta esperanza de recuperación, ya que se espera que el gasto en estas fechas crezca un 5,8% en comparación al año pasado, alcanzando una media de 90 euros, al menos según los datos de la encuesta realizada por









