Nuevos aires en el baño

La disposición del lavabo, la bañera o el inodoro no ofrece muchas posibilidades decorativas y restringen en muchas ocasiones nuestras opciones a la hora de reformar el baño de nuestra casa, pero no así la forma en la que decoremos las paredes y el suelo: alicatados, papeles pintados, etc. y algún que otro ‘retoque’. En muchas ocasiones lograr un ambiente agradable en nuestro cuarto de baño no necesita una gran reforma, sino más bien un cambio estético con una mínima inversión de nuestro presupuesto.


 


Azulejos y pinturas


 


Es fundamental saber qué alicatado debe elegir y qué pintura será la mejor, de modo que podamos elegir aquello que más nos conviene y que más se ajusta a nuestros gustos dentro de un precio reducido.


Otra norma básica es la de olvidarnos de la pintura plástica, especialmente si ha de estar en contacto directo con el agua, ya que la humedad hace que se deteriore en poco tiempo.


 


Lo más adecuado es el esmalte o el estucado, aunque lo que mejor resiste la humedad son los azulejos, por lo que es casi imprescindible colocarlos al menos en las zonas en las que el agua está más en contacto, como la zona de baño, y que cubra hasta una altura de 1, 80 metros. A la hora de elegir el tamaño de los azulejos debemos tener en cuenta las dimensiones del cuarto del baño. Por lo general las piezas suelen ser de 20×20 cm. o de 10×10 cm, siendo las piezas más grandes más apropiadas para baños con más de 6 metros cuadrados, y para aquellos que quieren dar un aspecto más rústico.


 


En cuanto al color, el blanco siempre da muchas posibilidades, aportando a la estancia luminosidad y sensación de limpieza. Para evitar cierta sensación de frialdad se puede combinar azulejos y pintura, alicatando por ejemplo hasta la altura del lavabo y de ahí hacia el techo pintarlo a nuestro gusto. Otra opción es alicatar la pared dejando unos centímetros antes del techo libre y pintar esa zona y el techo. También podemos jugar combinando alicatado blanco pero esmaltado con pintura mate. Incluso la disposición de los azulejos puede ayudarnos a dar ese toque especial a nuestro baño: colocarlos en forma romboidal en zonas concretas como el frente de la bañera y rematar con una cenefa de papel o de cerámica, es otra forma de potenciar el revestimiento del baño.


 


Muebles y accesorios


 


Es importante escoger los muebles justos para aprovechar al máximo cada centímetro sin perder funcionalidad. Pensaremos en un espacio para enseres personales como cosméticos y productos de higiene, además de otro reservado a toallas y demás piezas de blanco que deben estar a mano en todo momento. Son muchas las opciones que existen en el mercado y que permiten aprovechar espacios a veces inimaginables como el espacio aéreo sobre el inodoro, donde perfectamente se podría colocar un pequeño armario.


 


Los accesorios son también muy importantes a la hora de dar un toque especial al baño. Su color debe estar en consonancia con el de la pintura de las paredes y así combinarlos con otros detalles como pueden ser toallas, baldas, el marco del espejo o incluso objetos como jaboneras, vasos para cepillos u otros ornamentos. Cuidar los detalles más pequeños puede hacer de una decoración simple, algo original.


 


En la actualidad la tendencia es hacer del baño un espacio flexible e integrado en la habitación y dotados de un plato de ducha al mismo nivel que el suelo, permitiendo una mayor armonía que con un plato de ducha convencional con mamparas. El minimalismo y las líneas  es lo que impera.

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