Excelencia educativa

A pocas semanas de la cita electoral en Madrid, Esperanza Aguirre anuncia que, si sale elegida, durante la próxima legislatura se entregará en cuerpo y alma a dedicarse a la educación. En este sentido ha anunciado su propósito de crear en la capital centros donde se imparta un Bachillerato de excelencia. El primero de los mismos está previsto que comience a funcionar el curso que viene; a él podrán acceder los alumnos más aplicados, aquellos con mejores resultados académicos y meritos escolares acumulados durante sus años previos de estudio. Con esto, la presidenta de la Comunidad de Madrid pretende ofrecer más oportunidades a los mejores alumnos, huyendo de este modo a la homogeneidad propia del sistema actual que, desgraciadamente, iguala a los alumnos poniendo el listón bajo para todos.

Como cabía esperar, esta noticia -que se dio a conocer ayer mismo- ha causado revuelo entre los medios de comunicación y los detractores y seguidores de esta medida ya han empezado a dejar claras sus posturas. Entre los primeros, vale la pena destacar la opinión de C.C.O.O. que, en un comunicado, ha dado a conocer que considera que la iniciativa de Aguirre “no está encaminada a mejorar la calidad del sistema educativo autonómico sino que, por el contrario, es muy probable que perjudique el desarrollo integral del alumnado al aislarlo en centros ajenos a la pluralidad de una sociedad democrática”. Del mismo modo, José Campos opina que una educación de excelencia debe basarse en medidas que “no vulneren el espíritu de equidad que debe acompañar a la excelencia educativa”. Por otro lado, los simpatizantes del modelo educativo de la presidenta encuentran en él algo parecido a un centro de alto rendimiento para deportistas, considerando que nuestras grandes estrellas deportivas difícilmente habrían llegado donde están a base de entrenarse en el gimnasio del barrio.

Los centros que pretende crear Aguirre están pensados para sacar lo mejor de los alumnos más avanzados, desarrollando al máximo sus talentos. El director y los profesores serán “especiales” y el nivel de destrezas, habilidades y competencias que tendrán que desarrollar los alumnos estará muy por encima de la media, requiriendo un plus de esfuerzo para quienes tengan los méritos suficientes para acceder a estos centros. En relación a esto, la Consejera de Educación, Lucía Figar, ha comentado que “no hay mejor recompensa ni mayor estímulo para los alumnos madrileños que saber que está en su mano recibir una educación como la que ya reciben los mejores estudiantes de otros países europeos en los centros específicos que allí existen para cuidar la excelencia de los estudios de los mejores”.

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