Primero fue el sector de la telefonía móvil y después el del gas, hasta que el 1 de julio de 2009, se produjo la liberalización del suministro eléctrico. Esto suponía, en teoría, que cada consumidor tendría la oportunidad de buscar y contratar el plan que más le conviniese. La Ley del Sector Eléctrico de 1997 ya recogía la liberalización de este mercado con el objetivo era garantizar a todos los consumidores la libre elección del suministrador. Sin embrgo pocos consumidores conocen qué son las tarifas de acceso, de último recurso o social y si interesa o no cambiar de suministrador. Hasta la liberalización, el consumidor contrataba con el distribuidor de su zona y pagaba un importe fijado por el Gobierno. Ahora, el Ministerio de Industria regula la “tarifa de último recurso” y las partes pactan los precios de la “tarifa de acceso”.
La tarifa de último recurso (TUR) aplica un precio máximo establecido por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Tienen derecho a ella todos los consumidores con una potencia contratada inferior a 10 kilovatios, pero no todos los comercializadores pueden cobrarla, sólo los de Último Recurso, designadas al menos por cuatro años, por el Real Decreto 485/2009, que regula la puesta en marcha de este tipo de suministro en el sector de la energía eléctrica, y que son: Endesa Energía XXI, Iberdrola Comercialización de Último Recurso, Unión Fenosa Metra, Hidrocantábrico Energía Último Recurso y Eon Comercializadora de Último Recurso.
Transcurridos ya varios meses desde el inicio de la liberalización
Según los datos de la CNE, las ofertas de luz más competitivas de las comercializadoras eléctricas permiten ahorrar a los consumidores entre 8 y 23 euros al año respecto a la Tarifa de Último Recurso (TUR), teniendo en cuenta que un consumidor medio de una tarifa doméstica de 5,5 kilovatios (kW) paga 1.287 euros al año al aplicar la TUR, aunque puede llegar a desembolsar, en función de los servicios contratados, hasta 1.477 euros anuales. La CNE constata además que los clientes con potencia superior a 10 kW disfrutan de ofertas de cerca del 13%. Este grupo de consumidores dejó en julio del año pasado de tener derecho a la tarifa regulada TUR y deben contratar el suministro con una comercializadora libre o afrontar subidas del 5% mensual en la tarifa.
También en el trabajo de la CNE se constata que para potencias domésticas de 5,5 kW el suministro con la comercializadora libre de HC tiene un precio medio anual de 1.264 euros (más barato que los 1.287 euros de la TUR), una oferta más competitiva que las de Iberdrola y Endesa, que superan los 1.350 euros anuales, aunque hay que señalar que éstas ofrecen una garantía 100% renovable o servicios gratuitos de asistencia en el hogar y reparación urgente.









