Como casi todo en esta vida, hasta la crisis por la que estamos pasando tiene su lado ‘positivo’ (al menos desde el punto de vista del consumidor) y, curiosamente, afecta al mismo sector que hace un par de años fuese uno de los factores detonantes de la crisis: el inmobiliario. Si entonces fue la desmesurada subida de los precios de la vivienda libre (con la consecuente y manida ‘burbuja inmobiliaria’) lo que contribuyó a que la economía española entrase en una caída en barrena, hoy una de las consecuencias positivas de la crisis es la bajada de los precios de esas mismas construcciones.
Según los datos del Índice de Mercados Inmobiliarios Españoles (IMIE), realizado por
Pero si al abaratamiento de los precios de la vivienda no resulta suficiente aliciente para lanzarse a comprar, tal vez lo sea el hecho de que el Euribor (Tipo de interés al que las entidades financieras europeas se prestan al tiempo que se utiliza como índice de referencia al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España) sigue bajando. Su media mensual se ha situado en febrero en el 1,216%, lo que hace pensar a los expertos que las hipotecas se abaratarán en 65 euros al mes y en casi 800 euros al año. Pero es que, además, se espera que este año el Euribor alcance su nivel mínimo, después de lo cual podría experimentar un suave ascenso hasta concluir el ejercicio en torno al 1,50%.









