Todos conocemos las campañas anuales contra el hambre que realiza la Organización No Gubernamental para el Desarrollo, Manos Unidas. Sin embargo, su acción no hace más que empezar aquí, ya que desde 1960 lucha contra la pobreza, el hambre, la malnutrición, la enfermedad, la falta de instrucción, el subdesarrollo y contra sus causas. El objetivo no es fácil, es necesario lograr fondos para financiar proyectos de desarrollo en lo países más pobres y, al mismo tiempo, sensibilizar a la población de la precaria situación en la que viven millones de personas en el mundo.
Ayudar no es tan sólo dar dinero. Desde Manos Unidas nos animan a colaborar con nuestro tiempo, porque cerca de nuestras casas también hay mucho que hacer: difundir material educativo y publicitario para lograr la sensibilización compromiso de todos; y, preparar actividades para la financiación de los proyectos en otros países.
En cuanto a la educación para el desarrollo, se busca influir en los comportamientos de las personas, poco solidarios, así como de las instituciones, que pueden crear situaciones de injusticia social. Paralelamente, se invierte en desarrollo y vida. Concretamente, Manos Unidas apoya proyectos en Asia, África, América Latina y Oceanía, encaminados a mejorar la calidad de vida de sus habitantes hasta ser autosuficientes.
En lo que llevamos de año, esta organización ha iniciado varios proyectos:Educación en la escuela y economía local: una integración posible en Guera (Chad); Organizar y educar a las comunidades pobres de Manilaen Filipinas; Programa de formación para la mujer en Shambu (Etiopía); y Promoción de la salud comunitaria y la medicina alternativa en comunidades indígenas en el Estado de Hidalgo en México.
Si quieres colaborar y conocer cuál es la delegación más cercana a tu casa, visita: http://www.manosunidas.org









