Desde que en 1980 se estrenara el musical de los Miserables -una adaptación de la novela de Victor Hugo realizada por Claude-Michel Schönberg, Alain Boublil y Jean-Marc Natel- se han presentado diversas interpretaciones del texto en la Gran Pantalla, pero ninguna en versión musical. Esta es, sin duda, una de las cuestiones más llamativas en relación al último estreno, una cinta musical dirigida por Tom Hooper -el mismo que cosechó grandes éxitos por “El Discurso del Rey”- y protagonizada por Hugh Jackman, Anne Hathaway, Russell Crowe, Amanda Seyfried y Helena Bonham Carter, entre otros.
Los Miserables se enmarca en el París del siglo XIX, en el arranque de la Revolución Francesa. Se trata de una historia sobre la libertad, el amor, el sacrificio y la supervivencia pero, sobre todo, acerca de un cambio de época y todas las situaciones límite que esto conlleva. Nos plantea dilemas sobre el bien y el mal, la política y la religión, la justicia y la redención. Es, además, una de las novelas más celebradas del romanticismo, convirtiéndose en una fuente de inspiración inagotable y en uno de los referentes culturales de una época. En este sentido, vale la pena señalar que su versión musical tiene el record de permanencia en cartel.
Su nueva versión, que se estrena el próximo día 25, promete convertirse en una de las cintas más vistas de estas Navidades y, probablemente, no defraudará. Ya cuenta con cuatro candidaturas a los Globos de Oro -Mejor película musical o comedia, Mejor actor y Mejor actriz de reparto- y parece previsible que recibirá algunas otras para la próxima edición de los Oscars, compitiendo con otras cintas que se estrenan estos días, como es el caso de El Hobbit.









