Quince de mayo: San Isidro Labrador, patrón de Madrid, de los agricultores y de los Isidros, que tradicionalmente visitan la capital por sus fechas; perfecta ocasión para darse una vuelta por un lugar que muchos madrileños ni conocen: la manzana de la vieja morería en que se ubican tres edificios de gran solera: el ahora llamado museo de los Orígenes, la iglesia de san Andrés y la capilla del Obispo. Aledaños, como apuntalándose recíprocamente, integran un conjunto relativamente desconocido, que no merece serlo.
Como a Roma, todos los caminos llevan, pero el paseíto desde la plaza Mayor, por la Cava, cuyo trazado en arco da idea de por dónde discurría la muralla del Madrid antiguo, sembrada de apetitosos bares y restaurantes de los más recomendables, parece el más indicado.
El Museo de los Orígenes, antiguo de san Isidro, se asienta donde, según tradición, se levantó la casa de los Vargas, para quienes el santo trabajó de jornalero, habiendo por tanto vivido y muerto en ella.Ocupado en el XVI por los Lujanes, cuyas armas aún campean en los capiteles del patio, sirvió luego de alojamiento al Nuncio y pasó al cabo a ser ocupada por los Condes de Paredes. Hoy guarda la colección los fondos que fueron del Arqueológico Municipal, con materiales que, desde la prehistoria, alcanzan a la instalación de la corte, en época de Felipe II. La visita al museo permite ver la capilla del santo y el llamado pozo del milagro, donde parece que el patrón de la Villa salvó a su hijo de morir ahogado.
Al lado del museo, saliendo a la derecha, puede visitarse la Iglesia de San Andrés, que se alza en el solar que acaso fue del primitivo templo mozárabe de Madrid. Pasados los años, estuvo al frente de la rectoría -una lápida así lo recuerda- Juan López de Hoyos, famoso por haber tenido de discípulo a un tal Miguel de Cervantes.
De mayor interés -artísticamente hablando- es la llamada Capilla de Santa María y San Juan de Letrán -con entrada por la plaza de la Paja, a través de un pequeño claustro- popularmente conocida por Capilla del Obispo: la única fábrica del XVI que se halla en la capital de España, de transición del gótico al renacimiento, declarada monumento nacional en 1931.
Una pequeña manzana de la capital que alberga grandes joyas del Madrid de antaño sobre las que poco se puede decir en tan pocas letras; una manzana que, a fin de cuentas, bien vale la pena visitar, más aún cuando las fechas son tan propicias como lo son estas.









