Hace casi medio siglo nacía en Hong Kong una de las cadenas hoteleras más exclusivas del mundo: Mandarin Oriental. Cada uno de los 21 hoteles que posee en el mundo – Tokio, Nueva York, San Francisco, Miami, Singapur, Manila…- están ubicados en los distritos centrales de estas grandes ciudades como Hyde Park en Londres o Time Warner Center en Manhattan de Nueva York.
Estos hoteles de clara inspiración oriental ofrecen todo tipo comodidades. El relax es una de sus máximas, desde su decoración en todas las estancias de estilo zen a los spas en los que se practican técnicas relajantes propias de los países de oriente. Todas las habitaciones cuentan con televisores de pantalla plana, conexión a Internet, y otras facilidades de alta tecnología, así como servicio de tintorería, traslado al aeropuerto y productos para baños de aromaterapia y albornoces estilo kimonos y saltos de cama. Sus restaurantes gourmet suelen encontrarse entre los más prestigiosos de cada una las ciudades en las que hay un hotel de esta cadena. Además suele contar con otros servicios como piscinas, pistas de tenis, golf, tiendas de lujo, centros de negocios… no es de extrañar, por tanto, que sean los hoteles favoritos de mucha gente famosas, políticos, estrellas cinematográficas.
Y como el lujo no está en crisis –de momento- Mandarin Oriental tiene prevista su apertura en un plazo máximo de dos años en ciudades como Moscú, Barcelona, Paris, Las Vegas, Costa Rica, Milán, Marbella, Marrakech o Gran Caimán.









