Dentro de una semana se estrena “Los juegos del hambre”, una película que, basada en la novela de Suzanne Collins, está batiendo récords de taquilla en los Estados Unidos. Aunque todavía no hemos visto la cinta, hoy queremos recomendaros la novela; una buena alternativa para los menos cinéfilos, que gustará sobre todo a los amantes de la Ciencia Ficción.
El libro forma parte de una trilogía y, el lanzamiento de su edición española, ha sido casi simultáneo al de la película, aunque la novela vio la luz en 2008. Está ambientado en una América surgida después de pasar por unas terribles y devastadoras guerras, donde, Estados Unidos, ahora llamado Panem, está dividido en doce distritos, gobernados por Capitolio, el más importante de ellos y desde donde, una vez al año, se organizan los “Juegos del hambre”. Estos juegos, en realidad, lo único que tienen de pueril es el estar protagonizados por 24 niños, de entre 12 y 18 años, que tendrán que luchar en una pelea televisada, tras la que sólo uno podrá sobrevivir.
Cada Estado debe enviar a los juegos dos tributos, un niño y una niña elegidos al azar de entre sus ciudadanos, que deberán participar en esta suerte de Reallity Show, como recuerdo y escarmiento de un pasado de guerras y revueltas que, el estado dominador, no quiere que se repita.
La historia, en cierta medida, recuerda algo a Roller Ball, un gran clásico cinematográfico de Ciencia Ficción que vio la luz en los años 80 y que tuvo su secuela hace tres años. Sin embargo, se basa principalmente en la crudeza de las guerras de nuestro tiempo, la mitología griega y la bajeza moral de los Reallity Shows televisivos, que se mezclan a la perfección para dar lugar a un libro que, sin bien relata un futuro post-apocalíptico, nos hace reflexionar sobre lo similar que puede ser en ciertos sentidos nuestra situación actual, donde de alguna forma también impera una doble moral y una doble realidad económica; mientras exalta valores como la lealtad, la familia y la amistad.









