La mínima expresión del retrato

Julian Opie es uno de los artistas con más encanto de nuestro tiempo; partiendo de influencias  japonesas, el inglés se mueve entre el pop más llamativo y el minimalismo más austero, consiguiendo, entre otras cosas, darle una vuelta de tuerca al retrato del siglo XXI. Es además uno de los creadores más cotizados del momento y no es extraño, teniendo en cuenta su personalísimo estilo y la variedad de formatos en que se mueve (Opie utiliza las últimas tecnologías aplicadas a la pintura: trabajos realizados por ordenador, esculturas e instalaciones donde incorpora vinilos con luz interior, paneles LED, pantallas de cristal líquido…). Tanto sus fieles seguidores, como aquellos que quieran conocer a fondo su obra, están de suerte estos días, ya que el Instituto Valenciano de Arte Moderno acaba de inaugurar una retrospectiva en sus salas, proyectada por el propio artista.

Aunque Opie también trabaja otros géneros -como los bellísimos paisajes, deudores del Ukiyo-e japonés- la muestra que se exhibe en el IVAM hasta el próximo 31 de julio está dedicada íntegramente a la figura humana, representada a través de treinta y un pinturas, cuatro esculturas, cuatro intervenciones en las cristaleras de la fachada y banners en el hall del museo.

Julian Opie

Para la primigenia realización de sus esquemáticas personas, el artista se inspiró en señales de tráfico y en carteles de identificación -como los de los cuartos de baño- consiguiendo a través del poder de la línea crear sus icónicas siluetas de cabeza redonda. Pronto descubrió que con muy poca información se puede personalizar una cara; esta es, precisamente, una de las cuestiones que más atraen al artista: la universalidad de los rostros que, a la vez, son completamente únicos e irrepetibles.

Julian Opie

Líneas muy definidas, así como colores planos y vivos, definen estas figuras que surgen de la más absoluta cotidianidad para convertirse en icono artístico; y es que los retratados de Opie nos son otros que sus propios amigos, sus galeristas, personas que ha conocido o con las que se ha topado por la calle. Dentro de su inconfundible estilo, el movimiento juega un papel muy importante; así podemos verlo en la exposición donde sus figuras andantes realizadas con LED’s parecen invitarnos a entrar en las salas de exposición, donde encontraremos retratos de bailarinas de barra, de músicos o de parejas en movimiento.

Julian Opie

Alegre, comunicativo, innovador, sencillo y laborioso; así es el trabajo de este genial londinense que recala en Valencia con una de las muestras más importantes sobre su obra que hasta el momento se han realizado en nuestro país.

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