El precio de un mal paso

Cada día se producen más de 820 accidentes de personas de mayores de 65 años que requieren asistencia sanitaria, lo que se calcula que supone un gasto para la sanidad superior a los 380 millones de euros (el 0,5 por ciento del gasto sanitario español), cifra a la que se suman cerca de 43 millones derivados de costes indirectos que asumen los familiares: ausencias laborales, contratación de cuidadores, ayudas ortopédicas… Estos son algunos de los datos obtenidos del trabajo realizado por la FUNDACIÓN MAPFRE, “Estudio de evaluación económica de la accidentabilidad de las personas mayores en España”, que ha sido presentado hoy en Madrid, realizado con la colaboración del IMSERSO, la Dirección General del Mayor de la Comunidad de Madrid, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, entre otras instituciones. Un acto que ha contado con la participación de Filomeno Mira, Presidente del Instituto de Prevención, Salud y Medio Ambiente de FUNDACIÓN MAPFRE, César Antón, Director General del IMSERSO, José Ramón Menéndez, Director General del Mayor de la Comunidad de Madrid, José Manuel Ribera Casado, Catedrático-emérito de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y Alberto del Campo, autor del informe.

De los 300.000 accidentes sufridos por las personas mayores con asistencia sanitaria, el 83,4 por ciento son caídas que tienen en gran parte importantes consecuencias. Se accidentan más las mujeres (61 por ciento),especialmente entre los 81 y 85 años, que los hombres (39 por ciento).Las fracturas, sobre todo las de cadera, junto con las heridas y los esguinces son las consecuencias más habituales y en la mayoría de los casos se deben a caídas

El estudio realizado por FUNDACIÓN MAPFRE ha permitido conocer el volumen y la magnitud de los accidentes con asistencia sanitaria, sufridos por las personas mayores,  así como el coste directo e indirecto de la misma  y el tipo de lesiones que conllevan. Y es que hay que tener en cuenta que, como se indica en el estudio, de cada 10 personas, 7 precisó acudir al servicio hospitalario de urgencias, uno de cada cuatro mayores quedo hospitalizado y 2 de cada 10 precisaron intervención quirúrgica. Además, el 78 por ciento de los accidentados requirió pruebas diagnósticas como Rx, resonancias y analíticas, entre otras, y el 63 por ciento, tratamiento farmacológico. Estos datos se han obtenido tras encuestar a 1.000 mayores de 65 años accidentados, además de tomarse como base económica para calcular los costes, las tarifas de los GRD´s (grupos relacionados por diagnóstico) del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. En cualquier caso, y como el propio autor ha señalado durante la presentación, los datos son sólo una aproximación y no pretenden dar valores absolutos.

Todas estas cifras de accidentes, los gastos que conllevan directa e indirectamente se pueden reducir con la sensibilización de los mayores y sus familiares. Según el informe, si  se previniera el 10 por ciento de los accidentes, se ahorrarían 42 millones de euros anuales. Para lograr esta prevención es fundamental la formación y la información para lograr la sensibilización de la ciudadanía, no únicamente de los mayores, teniendo en cuenta la velocidad de envejecimiento de la población.

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