El frío, el calor, el dulce o el ácido hacen que, a veces, los dientes nos molesten. Esto se debe a que la parte que cubre el diente y lo protege, el esmalte de la corona, con el tiempo se hace más fino y los mayores debemos tener especial cuidado.
Para evitarlo debemos seguir estos 5 pasos:
- Utilizar el cepillo de dientes adecuado. Lo ideal es que tenga las cerdas suaves para que no nos dañe ni los dientes ni la encía.
- Cepillarnos los dientes de arriba hacia abajo, sin presionar. De este modo, conseguiremos eliminar los restos de alimentos y no dañaremos el esmalte.
- Lavarnos los dientes con una pasta especial para la sensibilidad dental. En el mercado farmacéutico existen muchas marcas muy buenas que alivian estos síntomas.
- Enjuagarnos con flúor a diario. La mayor parte de enjuagues bucales contienen este componente que consigue que aplacar la sensibilidad de nuestros dientes.
- Otra opción es enjuagarnos bien la boca por la mañana y por la noche con agua salada. Basta con añadir dos cucharaditas de sal en un vaso de agua y mezclarlo bien antes de enjuagarnos. En poco tiempo veremos cómo las molestias desaparecen.
La higiene bucal es fundamental para tener unos dientes y encías sanos. Pero, además, lo óptimo es acudir al dentista al menos una vez al año para que revise nuestra dentadura y ponga soluciones rápidas si tenemos algún problemas. Los dolores y molestias en la boca son insufribles y es mejor poner remedio a tiempo.









