Bethlem es una ciudad Csijordana de unos 30.000 habitantes, situada cerca de nueve kilómetros al sur de Jerusalén, en plenos Montes de Judea. La mayor parte de su población es cristiana y, en los últimos años, el gobierno se ha visto obligado a amurallar la ciudad para evitar ataques terroristas, lo que ha disminuido mucho el turismo, aunque todavía son muchos los peregrinos que, en estas señaladas fechas, se acercan hasta allí para conocer el lugar donde la tradición sitúa.

Actualmente, en el emplazamiento se encuentran dos iglesias anexas. La primera y más antigua, perteneciente a la Iglesia Ortodoxa Griega, es de planta basilical -la Basílica de la Natividad- y a ella se accede a través de una puerta diminuta, sucesivamente estrechada, por efecto de las consecutivas adversidades padecidas por el templo. El edificio original fue construido por el obispo Makarios de Jerusalén, por órdenes del Emperador Romano Constantino I, en el año 325; aunque dos siglos más tarde, durante la rebelión de los samaritanos, fue quemado y destruido completamente. La otra es de estilo neogótico -la Iglesia de Santa Catalina- y está dedicada al culto católico. El punto exacto donde la tradición sitúa el nacimiento de Cristo se encuentra en la cripta del templo ortodoxo, señalado por una estrella de plata del Perú, regalada por Felipe II. La Gruta es propiedad compartida, administrado por la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa Griega, y se trata además de un lugar sagrado tanto para musulmanes como para cristianos.

Tras la visita a tan significativo lugar, puede ser interesante acercase a conocer la muy cercana cueva en la que se cuenta que San Jerónimo llevó a cabo la traducción Vulgata de la Biblia; así como la Gruta de la Leche, en donde la tradición indica que la Sagrada Familia reposó camino de Egipto.
Mientras continuamos el peregrinaje por la pequeña ciudad, podemos disfrutar de algunos de los manjares típicos de la zona -como el shewarma o el falafel – y terminar nuestra visita con una impresionante panorámica de la urbe, tomada desde la azotea del centro académico -colegio y escuela técnica- que los Salesianos tienen en Belén.









