”El músico más grande de la humanidad” para el artista vasco Eduardo Chillida le inspiró para algunas de sus obras que ahora se reúnen en la Sala Municipal de Exposiciones de la Casa Revilla de Valladolid en la exposición Eduardo Chillida: Homenaje a Johann Sebastian Bach.
Compuesta por once serigrafías con estampación y un relieve original que ilustran 16 manuscritos autógrafos del compositor, el comienzo de esta relación íntima de inspiración se remontan a 1979 con una pieza de acero a la que siguieron esculturas de granito, acero y terracota, concebidas como Gravitaciones. El artista vasco se inspira concretamente en ocho composiciones de Bach como Misa en si menor, La Pasión según San Mateo, Magnificat, Seis conciertos de Brademburgo, El clave bien tempesado, Tres Sonatas y tres partitas para violín solo, Oratorio de Navidad y El arte de la fuga.
Para la creación de estas obras, Chillida contó con la ayuda de Edouard Weiss, con quien se dedicó a buscar las partituras y los textos adecuados del compositor. A partir de aquí, se dedicó a jugar con el sonido, los espacios, las formas y texturas en unas obras de valor único. Y es que según Chillida Bach era un arquitecto que trabaja con el sonido y el tiempo.
En 1997 completó el libro que fundamenta la muestra en el que se condensan todas sus reflexiones sobre el genio del músico y cómo ése arte se puede trasladar a a otros, ejemplo de lo cual son sus propias obras.









