Pese a que la mayoría de los amantes de la Guerra de las Galaxias se defraudaron un poco tras el estreno de las precuelas de la saga -films muy visuales, con unos efectos especiales alucinantes, pero un guión poco sólido- Disney no se da por vencido y planea toda una odisea: estrenar una película de Star Wars al año, a partir de 2015.
No es de extrañar si tenemos en cuenta que, desde hace unos años, la compañía viene haciendo algo similar con las películas basadas en el universo Marvel; ya hemos asistido al estreno de cintas como Iron Man, Hulk, Capitán América, Thor o Los vengadores.
Las primeras cintas de La Guerra de las Galaxias serán, como cabe esperar, las secuelas del film original; en las que, según parece, nos reencontraremos con los mismos actores que interpretaron la cinta en 1977, prácticamente cuarenta años después. La primera está prevista para 2015, mientras que, la tercera, se estrenará previsiblemente en 2017, coincidiendo con el aniversario del estreno de la primera cinta.
Tras la tercera trilogía llegarán, según parece, películas dedicadas individualmente a la historia de algunos de los personajes más entrañables de Star Wars. Boba Fett, Han Solo, Yoda o Jabba de Hatt podrían ser algunos de ellos.
Sea como fuere, la primera de las cintas promete bastante. Además de traernos a los auténticos protagonistas de la saga, contará con un director que, en materia de ciencia ficción, no tiene rival. J.J. Abrahams ya ha triunfado en el cine con secuelas de cintas míticas, como Star Trek; mientras que nos regalaba series que ya han pasado a la historia, como “Lost” o “Fringe”. El guionista tampoco tiene pintar de defraudar, se trata de Michael Arndt, de cuya pluma han salido guiones tan geniales como el de Little Miss Sunshine o Toy Story 3.
Mientras esperamos al estreno, tendremos que conformarnos con la celebración de mañana, “May the 4th” (cuarto de mayo), una fiesta para apasionados de la Guerra de las Galaxias que se basa en el juego de palabras entre el nombre del señalado día, en lengua inglesa, y la omnipresente frase de la saga “May the force” (que la fuerza te acompañe).









