Barbara Zitwer se ha inspirado en la historia de cinco mujeres octogenarias que un día decidieron ser amigas y mantener el espíritu, cuerpo y mente jóvenes por siempre.
Hace apenas 3 meses que ha llegado a las librerías españolas. Se trata dela novela Las Sirenas del Invierno, un texto de ligera y fácil lectura pero que logra elevar el ánimo (a pesar de provocar alguna que otra lágrima furtiva) si nos encontramos en una de esas crisis de los ‘taitantos’ (igual da que sea de los 40, de los 50 o de los 60) que además tanto amenazan en estos días de otoño que se nos vienen encima. Su autora, Bárbara Zitwer, plasma todo un canto optimista al paso del tiempo, a la amistad y al amor verdadero.
En un principio la historia podría haber sido una más de esas en las que una ejecutiva neoyorkina –en este caso Joey Rubin, una joven arquitecta y decoradora encargada de reformar la vieja mansión donde el mismísimo J. M. Barrie escribió Peter Pan- se reencuentra a sí misma y su futuro al apartarse por una breve temporada de la vorágine de su vida cotidiana. Sin embargo, y he aquí lo especial de esta novela, el protagonismo verdadero lo toma un quinteto de octogenarias, amigas desde jóvenes (porque así lo decidieron en su momento), con una pasión en común: sumergirse y nadar,cada día del año, en las aguas de un lago cercano al pueblo de la campiña inglesa en el que viven, brille el sol, nieve, o hiele. Cinco mujeres cargadas de historia y de humanidad que ayudarán a Joey a descubrir el verdadero sentido de la vida y la importancia de la auténtica amistad.
Sirva como ejemplo un fragmento del manifiesto que estas mujeres y suClub Femenino de Natación J. M. Barrie proclaman:
Declaramos la intención de nuestro club, compuesto exclusivamente por mujeres, de perseguir el objetivo de mantener la forma físicamente mediante la práctica de ejercicio acuático, la libertad de decir lo que pensamos y la búsqueda de la amistad eterna, siguiendo los pasos de nuestro guía espiritual, James Matthew Barrie, y la más famosa de sus creaciones, el niño que no quiso crecer: Peter Pan.
(…) Pero por encima de todo, los miembros se escucharán mutuamente con compasión y se ayudarán a ver la luz en los momentos de oscuridad y a sentir que empieza una nueva aventura en sus corazones.
Barrrie y su Peter Pan están tan presentes en la novela como en la vida dela propia Zitwer que lo considera todo un ejemplo de cómo mantenerse joven y estar en forma a cualquier edad.
El texto está inspirado en una historia real y además tiene algo de autobiográfico, muy propio si tenemos en cuenta que es la primera novela de Zitwer. Según cuenta la propia escritora, seis años atrás, un día después del funeral de su madre estaba de visita en el estanque de Hampstead Heath (Inglaterra), y allí fue donde conoció a Wynn Cornwell, que a sus 92 años, llevaba más de 60 años nadando diariamente en aquel estanque y con ella un grupo de mujeres que supusieron para Zitwer una experiencia renovadora e inolvidable. “Nadar en aquel lago me transformó. Levanté la vista hacia el cielo y sentí que mi madre estaba allí conmigo. Nadé durante mucho tiempo, y durante años me vi obligada a recrear la sensación que tuve ese día con aquellas mujeres. Aquello se convirtió en este libro”, todo un tributo a la amistad, a la solidaridad en el que además se demuestra que la belleza es eterna…









