Estamos en plena ola de calor y, con estos sofocos, lo primero que nos viene a la cabeza es huir cuanto antes a un lugar lo más fresco posible. Por eso, hoy dedicamos nuestra sección de viajes a proponeros los tres destinos más gélidos para el verano, expresamente indicados para todos aquellos que no dudarían ponerse un buen abrigo en pleno agosto.
La Patagonia
Nos encontramos ante un destino turísticamente explotado tanto por Argentina como por Chile, aunque la mayoría de los visitantes se decantan por el primer país citado. Su belleza natural -fresca, salvaje y sobrecogedora- la convierte en el destino perfecto para los amantes del turismo ecológico. Pesca, navegación, montañismo, rafting o esquí son algunos de los deportes que se pueden practicar mientras se disfruta de impresionantes paisajes, especialmente de los del Parque Natural de los Glaciares, un lugar perfecto para huir del calor.
El Círculo Polar Ártico
Noruega es uno de los destinos veraniegos más deseados, sus famosos Fiordos -impresionantes formaciones naturales esculpidas durante cientos de miles de años por los glaciares- son, sin duda, su principal atractivo. Es además una opción algo más exótica para disfrutar de un crucero y de un clima privilegiado: bastante más suave que el de otros países cercanos al Polo Norte, gracias a la influencia de la Corriente del Golfo. La mala noticia es que el verano no es la estación más propicia para disfrutar de la Aurora Boreal.
Islandia
Es imposible referirse a este país sin traer a la mente los exóticos hoteles de hielo que sirven de reclamo para los turistas más atrevidos. Con una máxima de 15 grados durante los meses de verano, el país nos ofrece también la oportunidad de disfrutar de sus nieves perpetuas y dar tregua al calor que nos invade. No hay que perderse el Parque Nacional de Vatnajökull, donde se encuentra el glaciar mayor de Europa, ni una visita a alguno de sus enclaves geotermales, donde es posible bañarse en aguas tibias mientras la nieva a tu alrededor.









