Como todos sabemos -aunque, por suerte, no todos sufrimos- los juanetes son unas pequeñas protuberancias que aparecen en la parte lateral exterior del dedo gordo del pie. Su nombre científico es hallux valgus y su causa, una mala alineación entre dos huesos del primer dedo del pie que provoca, además, que éste se vaya torciendo considerablemente hacia el dedo de al lado.
Es cierto que cerca de un 60% de las personas que padecen esta molestia la sufren únicamente por herencia genética y, principalmente, es un mal que se prodiga más entre mujeres que entre hombres. Sin embargo, existen algunas formas de intentar evitarlos que, en la mayoría de los casos, suelen ser bastante efectivas. A continuación te ofrecemos algunos consejos interesantes que te ayudarán a mantener tus pies sanos de cara a la nueva temporada.
En primer lugar es importante llevar un buen calzado, sobre todo durante estos meses, cuando se lleva totalmente cerrado. Puntera ancha y material blando son dos condiciones imprescindibles para que tus pies se adapten al zapato sin dolor. Del mismo modo, deberemos evitar los tacones que midan más de 4 ó 5 centímetros, así como aquellos de puntera estrecha, que son especialmente dañinos y producen distintas alteraciones en la morfología podal.
Existen también algunos deportes nocivos para esta dolencia, el más clásico es el ballet; aunque, en cualquier caso, lo recomendable es no realizar ningún sobresfuerzo con esta parte tan delicada e importante de nuestro cuerpo y evitar estar muchas horas de pie.
Por otro lado, si las molestias comienzan, se haya desarrollado o no la protuberancia -puede no hacerlo nunca y resultar prácticamente igual de molesto- el dolor se puede paliar con plantillas especiales, aplicando hielo sobre la zona, caminando descalzo el máximo rato posible, aplicando un masaje, dejando los pies en alto al menos 10 minutos o dándose baños de agua caliente con sal.
En cualquier caso, si persiste el dolor y éste te impide llevar una vida normal, si se te enrojece la zona o eres diabético no dudes consultar enseguida a tu ortopedista. Tal vez una cirugía reconstructiva pueda ayudarte.









