La Fábrica Editorial -una entidad con una larga trayectoria en el ámbito de la publicación de ejemplares especializados en arte, que destaca por la calidad y el cuidado de sus ediciones- saca a la luz de forma trimestral la revista “para leer” Eñe. Su interés se centra en la adecuada combinación de valores consagrados del mundo literario y jóvenes talentos por descubrir; de este modo, entre sus páginas podemos encontrarnos con relatos de casi todos los últimos Premios Cervantes de los últimos años, junto a los de escritores de prometedoras plumas que todavía permanecen prácticamente en el anonimato.
En la revista no existen restricciones en cuanto a los géneros; ficción, poesía y ensayos personales conviven en la revista con una única condición: cada trimestre han de referirse a un tema en concreto. En este sentido Eñe cuenta también con la colaboración de artistas plásticos. Cada publicación presenta el trabajo de un creador que, siguiendo este mismo leitmotiv, ilustra las páginas de la revista y diseña una portada, de la que se editan deliciosas ediciones gráficas limitadas.
Cada edición cuenta con la misma estructura interna. La revista comienza con el diario de uno de los autores, al que siguen los relatos o poemas en torno al tema elegido; tras esto nos encontramos con la sección “Mi biblioteca particular”, donde personajes famosos nos hablan de sus selecciones de libros predilectas o ideales; para terminar con el preestreno de una novela a punto de estrenarse.
En cuanto a su aspecto, sorprende por su calidad y su reducido precio (10 euros). Es una revista, pero parece un libro, y la delicadeza con la que está publicada, junto a la calidad de la mayoría de lo que en ella se expone, hacen que no sea una revista para tirar, sino para coleccionar. Toda una joya literaria no tan conocida como debería.
* En la imagen: Portada de la primera edición, diseñada por Eduardo Arroyo.









