Salido de la mismísima pluma de Sir Arthur Conan Doyle, allá por 1887, Sherlock Holmes -el audaz e inteligente detective inglés caracterizado por su talento y razonamiento deductivo- se ha convertido en un personaje casi atemporal y sus aventuras, junto al elegante Doctor Watson, siguen hoy de plena actualidad. Una buena prueba de ello es que todavía se siguen filmando películas sobre las geniales obras de Conan Doyle y los amantes de estos textos no perdonan la visita al 221b de Baker Street: la calle donde se sitúa la residencia del protagonista de las 4 novelas y los 56 relatos sobre el detective inglés.
En Londres, existe todo un recorrido perfilado para “holmianos” y, sin duda, es una de las atracciones más curiosas y que más llaman la atención de los turistas de la capital inglesa. De hecho, en cualquier oficina de turismo de la ciudad se informa detalladamente sobre los puntos clave a visitar y se proporciona gratuitamente un folleto sobre la ruta basada en los libros del detective. Realizarla puede resultar también estimulante para quienes desconocen la obra de Conan Doyle, pero están interesados en descubrir el Londres de finales del siglo XIX; y es que este recorrido de apenas 3 horas es muy recomendable porque nos aproxima a la Inglaterra victoriana.

Como cabe esperar, la ruta comienza en la mencionada morada del mítico detective, una vivienda que, en realidad, nunca existió; pero que alberga el Museo Sherlock Holmes y una tienda de recuerdos sobre sus aventuras. Partiendo de la estatua del investigador, emplazada también allí, hay que acercarse hasta el Bank Plaza Sherlock Holmes Hotel, para continuar hasta el número 2 de Devonshire Place, donde Conan Doyle tenía su consulta médica. Muy cerca encontraremos el número 15 de Welbeck Street, donde Moriarty casi acaba con Holmes, para terminar esta primera parte de la ruta en la casa del mismísimo Watson, situada en el número 9 de Queen Anne Street.
La segunda parte del recorrido nos llevará hasta la antigua sede de Scotland Yard, un antiguo palacio de los reyes de Escocia, y el Sherlock Holmes Pub, mencionado en uno de los relatos como el Hotel de Northumberland. La Estación de Charing Cross, el Teatro Adelphi, el Hotel Savoy o el elgante restaurante Simpsons-in-the-Strand son otros de los muchos lugares del Londres de finales del XIX que se mencionan en las historias de Holmes y, que sin duda, completan y amplían esta intensiva visita al Londres de Sherlock y Watson.









