Durante el siglo XVIII, cuando se diluye el neoclasicismo y comienza el apasionamiento romántico, la tragedia griega se convierte en una tremenda fuente de inspiración para los intelectuales de la época. De este modo, se escriben en este tiempo varias óperas sobre la historia mítica de Ifigenia en Taúride, alcanzando mayor fama la compuesta por Christoph Willibald Gluck; que es, precisamente, la que se estrenará en el Teatro Real de Madrid la próxima semana.
Esta producción -que ya se ha estrenado en la Lyric Opera de Chicago, la Royal Opera House, Covent Garden, de Londres y la San Francisco Opera- se estrena en lengua francesa, con Robert Carsen como director escénico y Thomas Hengelbrock como director musical. Llama la atención en el reparto la presencia de Plácido Domingo, y en cuanto a la protagonista, Ifigenia, estará interpretada por Susan Graham: la mezzosoprano más reclamada -y aclamada- en este papel.
La ópera se desarrolla en cuatro actos en los que se narra cómo tras el final de la Guerra de Troya, Ifigenia -Suma Sacerdotisa del Templo de Diana- ve durante un sueño el asesinato de su padre, Agamenon, a manos de su madre, Clitemnestra, y su amante, Egisto. Del mismo modo, vislumbra la venganza de su hermano, Orestes, y pide a Diana su inmolación para encontrarse de nuevo con su familia en el Más Allá y poder así librarse del poder de Thoas, el rey de los escitas que está obligando a Ifigenia a realizar sacrificios humanos en honor a la diosa del templo al que pertenece. Orestes y Pílades serán los próximos en morir entregados a la diosa cazadora, pero Ifigenia no reconoce a su hermano, quien le cuenta la historia de su familia. La sacerdotisa decide liberarle, pero Orestes se niega a abandonar a su amigo y, justo cuando está a punto de matarle, le reconoce y comienza una trifulca que terminará con la muerte del rey de los escitas. Diana perdona el Parricidio cometido por Orestes y ordena a los dos hermanos que vuelvan a Micenas para gobernar la ciudad, trasladando y consagrando su altar a la patria griega.









