Es posible que no sea el viaje más barato, pero puestos a realizar en enero algo más que “una escapada” quizá sea buena idea huir del frio invierno y refugiarse en una ciudad donde la suavidad de las temperaturas permita incluso disfrutar del cine al aire libre. Entre todas las urbes que se ajustan a estos requisitos, hoy queremos destacar Sidney; donde, además, estos días tiene lugar el famoso Sidney Festival, que celebra en esta ocasión su vigésimo quinto aniversario.

Teatro, música, danza, cine y artes visuales se concentran en este multitudinario evento que -como todos los primeros de año- toma las calles, plazas, parques y locales de la ciudad; presentando una oferta cultural fresca y dinámica, en la que se incluyen los planes para toda la familia. Este año, la cita tiene lugar entre los días 8 y 30 de enero, en los que los conciertos gratuitos y las propuestas culinarias se dan la mano para celebrar el invernal verano de la ciudad. Si estáis pensando en acudir, no os perdáis la aplicación para Iphone del evento, ¡es capaz de orientar hasta a los más despistados!
El 26 de enero es uno del los días clave del Sidney Festival, ya que es cuando se celebra el Australia Day: la fiesta nacional que conmemora la llegada de los colonos ingleses al país en 1788. En tan señalada fecha la ciudad se engalana y los fuegos artificiales se mezclan con diversos eventos para celebrarlo por todo lo alto.

Pero no todo tiene por qué ser fiesta. Aprovechando la estancia en la ciudad no hay que perderse ninguno de sus atractivos. Es obligado acercarse a contemplar la Ópera de Sidney -sin duda en el edificio más emblemático de la ciudad- una genial obra del arquitecto danés Jørn Utzon, fechada en 1973. Del mismo modo, no hay que dejar de asombrarse ante al Harbour Bridge, de dar un paseo por The Rocks -el barrio más antiguo- y mucho menos de disfrutar de las espléndidas playas de Sidney, aprovechando de este modo las cálidas temperaturas que han servido como reclamo para nuestro viaje.









