Con el progresivo envejecimiento de la población y el descenso de los nacimientos cada vez es más normal que los mayores se vean abocados a situaciones de soledad; una cuestión que suele incrementarse con la llegada del verano, cuando sus allegados marchan de vacaciones. Alarmadas por estos casos, algunas ONGs se han dado cuenta de que es necesario crear programas destinados a las personas que se encuentran en esta situación y… ¡quiénes mejor para pasar un buen rato con ellos que los propios mayores!
Si quieres ayudar a gente como tú que tal vez esté pasando por momentos muy duros, te contamos cómo y dónde hacerlo; ya son muchos los mayores que ayudan de forma altruista a otros mayores, o que asesoran a jóvenes voluntarios para realizar esta desinteresada labor.
En el Ayuntamiento de Burgos hace ya bastante tiempo que se pusieron en marcha las “Aulas para mayores María Zambrano”, una iniciativa que se basa en la ayuda mutua como oportunidad perfecta para potenciar el crecimiento continuo, el bienestar psicosocial y la integración social. A través de ellas se pretende mejorar la calidad de vida -tanto de los voluntarios como de los beneficiarios- a través del fomento de actividades, el desarrollo de los ámbitos de participación y las relaciones sociales entre mayores; partiendo de la base de que a través de estas relaciones no sólo salen enriquecidos quienes reciben la ayuda o la compañía, sino también sus acompañantes que, en el contacto con la otra persona, aprenden de algún modo su saber, sus habilidades o su experiencia.
La “Unión Democrática de Pensionistas” también ofrece la oportunidad de que otros mayores atiendan las necesidades provocadas por la soledad en personas como ellos; a través de un programa -que se desarrolla actualmente en Castilla La Mancha, Galicia, Extremadura, La Rioja, Valencia, Barcelona y Jaén- basado en asignar a las personas que lo necesitan un voluntario que les acompañe, basándose en las características personales de ambos. De esta forma es más fácil que el voluntario contacte con la persona a la que va ayudar, consiguiendo motivarla y ayudarla de forma más eficaz.
Otra iniciativa interesante es la del “Teléfono dorado” de “Mensajes por la paz”, creado para acompañar en los momentos difíciles a todas esas personas que pasan solas la mayor parte de su tiempo. Los voluntarios dedican a esta labor cerca de 3 horas semanales, en las que se ponen a la escucha de todos aquellos que necesiten hablar, intentando alentarles y ofrecerles soluciones a sus problemas y dudas, en la medida de lo posible.
Todas estas son muy buenas opciones para huir del sedentarismo y apuntarse al “envejecimiento activo” ayudando a otras personas; no permanezcas pasivo ante los problemas de personas como tú y emplea tu tiempo en la labor más satisfactoria: la ayuda a los demás.









