El alcohol en nuestra dieta

Si bien beber alcohol moderadamente es saludable e incluso ayuda a prevenir algunas enfermedades, no encontrar la medida justa puede traernos serios problemas a nuestra salud. En primer lugar, como señala la doctora Betty Kovacs en un artículo publicado en medicinenet titulado Alcohol y Nutrición, hay que conocer qué contienen las bebidas alcohólicas y de qué modo lo procesa el organismo.

De acuerdo con este profesional sanitario, el alcohol puede clasificarse nutritivamente como una fuente de “calorías vacías”, ya que cuando no hay otros nutrientes presentes además de los nutrientes que proporcionan las calorías o, cuando en exceso se sustituye parte de las comidas por estas bebidas, como el nutriente antinutriente. También se puede clasificar como una droga y los potenciales enfermos se cuentan por millones.

Concretamente, el impacto del alcohol en nuestro peso es para Kovacs definitivo ya que en una pequeña cantidad aporta muchas calorías al organismo y, por tanto, antes se sobrepasa la cantidad que requiere el cuerpo. Además, varios estudios demuestran que a mayor ingesta de alcohol mayor también la de alimentos y por tanto menos control de las calorías que se ingieren y se aumenta de peso. El alcohol no aparece como elemento indispensable de una dieta sana y equilibrada pero su ingesta se puede realizar dentro de unos límites sin afectar al resto de nuestra alimentación.

Durante los próximos días, la mesa va a ser el centro de casi todas las reuniones y, como el disfrute no está reñido con lo saludable, no está de más que tengamos presente el control y la mesura. Luego, vendrán los lamentos…

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