La soledad puede llegar a ser la peor de las enfermedades. Sobre todo en el caso de personas mayores que tienen dificultades para moverse y no cuentan con apoyo de familiares o conocidos, terminan por aislarse y que la vejez sea un calvario. La Unión Democrática de Pensionistas, la Cruz Roja de La Rioja y la Concejalía de Servicios Sociales de Logroño han puesto en marcha un cumplen un servicio de acompañamiento para mayores con el objetivo de atender su necesidad de relación social, evitando su aislamiento y potenciando la convivencia en su medio.
Cada día, unos cincuenta mayores, junto a otras decenas de voluntarios de Cruz Roja, acompañan a mayores dependientes, que viven solos o para desahogar a sus familiares y cuidadores, a salir a pasear, tomar un café, jugar a las cartas, entretenerse y hablar de temas en común que les preocupan o interesan. En definitiva, ayudarles a que continúen teniendo una vida social activa a pesar de sus dolencias o limitaciones por enfermedad o deterioro. Paradójicamente, este programa está siendo un éxito de voluntarios pero no tanto de usuarios, quizá, porque no se abren a que un desconocido esté dispuesto a sacarles de su soledad.
Además, el Ayuntamiento logroñés ha creado el Consejo de Mayores de la Ciudad, un órgano que buscará difundir esta iniciativa que lleva funcionando desde 2003. Muchos de los mayores que entonces confiaron en estos voluntarios continúan disfrutando de su compañía bien en su propio domicilio o para salir a la calle a pasear, según lo elija el propio usuario. Normalmente, en función de si tienen algún problema de movilidad, siempre están acompañados por dos voluntarios que puedan auxiliarlos ante cualquier imprevisto.
Las visitas se acuerdan para un día fijo a la semana y la duración suele oscilar entre un mínimo de una hora y un máximo de tres. Para más información pulsa aquí









