Esculturas de papel

La papiroflexia u origami, en japonés la habilidad de crear objetos a través de plegar papel, es uno de los hobbies más antiguos y con más seguidores de todas las edades en todo el mundo. En Japón, inclusive, está considerado arte y es una terapia para relajarse y entrenar la destreza y la mente.

Si bien para muchos no deja de ser un juego de niños, se cuentan por miles los seniors que dedican parte de su tiempo libre a perfeccionar la técnica de plegar papeles. La particularidad del origami es el desarrollo de formas mediante el uso exclusivo de los dedos y el papel. Las tijeras o la pintura están proscritas y toda la miríada de figuras creadas se obtiene a través de plegados.

Más allá de los objetos más fácilmente realizables, como los aviones o las pajaritas, existen figuras de una enorme complejidad que requieren de una técnica muy precisa y depurada. Los elementos naturales son el campo más cultivado: flores y animales, pero para el verdadero artista del origami cualquier elemento de la realidad es susceptible de imitación. En algunas ocasiones se acepta recortar el papel que se usará como base, pero una vez iniciado el plegado se queda uno a solas con su habilidad manual.

Además de cómo afición o pasatiempos, la papiroflexia es una forma excelente de afinar la memoria y mejorar la capacidad de concentración, combatir el estrés, encontrar cauces de expresión artística y hasta una excusa para relacionarse con los miles de practicantes que tiene en todo el mundo.

Comentarios

Deja un comentario