Parecen un milagro de la naturaleza, un espectáculo de imágenes impresionantes que, sin embargo, tiene un origen problemático para las operaciones de los satélites, las redes de suministro eléctrico y los sistemas de comunicaciones. Un artículo publicado recientemente en la revista Science muestra el resultado de los estudios de un grupo de científicos estadounidenses que aseguran haber descifrado el mecanismo que genera las tormentas cósmicas, causantes del efecto de la aurora boreal.
Las tormentas cósmicas liberan una inmensa carga de energía que cae sobre la atmósfera en forma de pequeñas luces sobre los polos del globo, y eso es lo que llamamos aurora boreal. Este fenómeno lleva estudiándose desde hace décadas por suponer un riesgo para la seguridad de los astronautas.
Para explicar la formación de este fenómeno, ha habido dos teorías: una que considera que el hecho desencadenante se produce cerca de la Tierra debido a la acumulación de grandes corrientes de iones cargados y electrones que son liberadas debido a una explosiva inestabilidad; y una segunda que sitúa el origen mucho más lejano. Ésta considera que quid de la cuestión está en la reconexión magnética y es la que éste grupo de científicos considera cierta.
Si bien la explicación puede o no convencer a toda la comunidad científica, de hecho aún cabe la posibilidad de que esas tormentas se generen cerca de la Tierra, el resto de los humanos puede que prefiramos seguir pensando que la aurora boreal es magia de la naturaleza. Al menos, es más romántico.









