España puede alardear de su posición entre los primeros puestos de los países con mayor esperanza de vida (con una media de 81,4 años en 2010), aunque esto supone un coste importante para la salud de los españoles, cuya media de años de vida asociados a un nivel óptimo de salud se sitúa en los 70,9 años. Estos datos forman parte del informe Global Burden of Diseases, Injuries and Risk Factors Study 2010 (Carga Mundial de Enfermedades, Traumatismos y Factores de Riesgo – GBD 2010), publicado en la revista The Lancet, en el que se han estudiado las más de 290 causas distintas de enfermedad prematura y discapacidad en 187 países.
Del mencionado informe se desprende que en España se ha producido un aumento de la esperanza de vida pero que como contrapartida la salud de los españoles se ve más acuciada por demencias tipo Alzheimer, la depresión y los problemas musculoesqueléticos. Somos un ejemplo de la tendencia mundial que se está produciendo, en la que los avances en la prevención de las muertes infantiles y en el aumento de los años de vida de los ciudadanos han hecho han provocado un giro de la carga de la enfermedad sobre las causas de discapacidad, en vez de sobre las causas de muerte prematura, de manera que, como señalan los autores del informe, “lo que nos enferma no es necesariamente lo que nos mata”.
En España, entre las causas de muerte prematura se encuentran a la cabeza las enfermedades crónicas, los trastornos cardiovasculares, el infarto, el cáncer de pulmón y el cáncer de colon. Pero también, se ha producido un importante incremento de la incidencia y prevalencia de las demencias tipo Alzheimer. De igual modo, los trastornos musculoesqueléticos, como la lumbalgia y el dolor de cuello, junto con los trastornos mentales, principalmente el trastorno depresivo mayor, suponen, hoy por hoy, las principales causas de años asociados a discapacidad.
Según las afirmaciones de uno de los responsables del estudio, Christopher Murray, en la nota de prensa facilitada, “nos estamos dando cuenta de que muy pocas personas están viviendo con una salud perfecta y que, con la edad, cada vez padecemos más problemas de salud” (…). Esto también tiene profundas implicaciones para los sistemas de salud y para el establecimiento de prioridades en el sistema sanitario”. De hecho, como continúa explicando, “en estos momentos, en que las economías del mundo están con dificultades, es crucial para los sistemas de salud (…) conocer la mejor manera de asignar los recursos”. Por lo que se refiere en el caso concreto de España, el informe alerta del impacto negativo “directo” que tendrán los actuales recortes en sanidad sobre la salud de la población española en un “futuro cercano”, por lo que se espera que la esperanza de vida se resienta en los próximos años.
De aquí la urgente necesidad de adaptar los sistemas de salud ante el aumento de las enfermedades crónicas y los trastornos mentales, como advierten diferentes organismos como la OMS o la Comisión Europea. Así, cada vez más países están implantando sustanciales reformas sanitarias, apostando por modelos de atención integrada de la salud mental y física en Atención Primaria, que priorizan la prevención y promoción de la salud.









